LA MISIÓN SOSTENIBLE
El estándar ambiental de la industria del cuero
El Leather Cluster Barcelona lidera la transición ambiental del sector con instalaciones compartidas, proyectos de economía circular y trazabilidad digital.
Depuración biológica compartida, valorización de subproductos e inteligencia artificial: inversiones concretas que reducen el consumo de agua, los residuos y la huella química.
Un compromiso alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con los estándares de referencia del sector, como el Leather Working Group, que marcas e instituciones esperan de un clúster europeo.

Economía circular
Transformar los residuos en recursos
Los subproductos generados durante el proceso de curtido se recuperan y se gestionan para que otros sectores puedan aprovecharlos como materia prima. De las carnazas y los serrajes se obtienen colágeno, cola, gelatina e hidrolizados proteicos, destinados principalmente a la industria alimentaria y farmacéutica, así como a la cosmética.
El clúster impulsa proyectos colectivos para optimizar la valorización de subproductos y residuos en toda la cadena de valor, con el objetivo de alcanzar un modelo de residuo cero en el que cada recurso orgánico encuentre una segunda vida.
Agua y energía
Una gestión compartida del agua y de la energía
La gestión compartida del agua es el pilar de la política medioambiental del sector. Fruto de una inversión colectiva de 12 millones de euros, la depuradora de IDR, gestionada por el propio sector mediante un sistema de depuración biológica, ha permitido reducir a la mitad tanto el consumo de agua como el uso de productos químicos.
La optimización continua de los procesos y la aplicación de las mejores técnicas disponibles permiten reducir el consumo energético y racionalizar el uso de agua por unidad producida, con el horizonte puesto en la autosuficiencia y en la reducción de las emisiones de CO₂.


Química e investigación
Química sostenible e investigación aplicada
A través de su alianza con el A3 Leather Innovation Center de la Universidad de Lleida, el clúster impulsa la sustitución de componentes tradicionales por fórmulas químicas más respetuosas con el medio ambiente.
Esta investigación aplicada reduce el impacto de los procesos sin alterar el rendimiento técnico ni la excelencia del producto final, y abre nuevas vías en el ámbito de los biomateriales.
Bienestar animal y trazabilidad
Ética y transparencia desde el origen
El compromiso ambiental empieza antes del curtido. El clúster impulsa la ganadería regenerativa, el bienestar animal y la trazabilidad de las pieles, y documenta cada etapa del proceso para ofrecer a las marcas la máxima seguridad sobre la procedencia de la materia prima.
Este compromiso se acredita mediante sellos y certificaciones de referencia, como los compromisos de bienestar animal de INTEROVIC y PROVACUNO, el sello de calidad ICEC y el Leather Working Group, y se refuerza con tecnología, como la clasificación de pieles mediante visión artificial.

CICLO DE VIDA
El ciclo de vida sostenible de la piel
RECOGIDA Y TRANSPORTE
Recogida y selección de la materia prima
La piel llega como subproducto de la industria cárnica: procede de animales criados para la alimentación, no para obtener cuero. Las pieles se clasifican por especie, calidad y tamaño para destinarlas al mejor uso posible y evitar que acaben en el vertedero. Cada año, la industria recupera millones de pieles que de otro modo serían un residuo y las convierte en una materia prima reciclada y valiosa.

TRANSFORMACIÓN Y ACABADOS
Curtido y preparación del cuero
En las curtidurías, la piel se limpia, se rehidrata y pasa por el proceso de curtido (vegetal, al cromo o mediante alternativas modernas) para estabilizarla. A continuación se ajusta el grosor, se tratan las superficies y se aplican los acabados —color, engrase y protecciones— que dotan al cuero de las propiedades mecánicas y estéticas que requiere cada aplicación.

GESTIÓN Y VALORIZACIÓN DE SUBPRODUCTOS
Gestión de aguas y residuos y recuperación de subproductos
Las aguas residuales del proceso de curtido se tratan en la planta depuradora de IDR, un sistema de depuración biológica compartido por el sector. Paralelamente, existen proyectos de recuperación de carnazas y otros subproductos para valorizarlos en forma de biogás, fertilizantes u otros materiales, lo que reduce los residuos y se integra en modelos de economía circular.

PRODUCTO Y USO FINAL
Valorización y productos de alto valor añadido
En función del curtido y de los acabados, el cuero se concibe para usos concretos: marroquinería, calzado, tapicería, automoción y aplicaciones técnicas. Estos productos, pensados para durar, ofrecen un alto valor añadido y sustituyen a materiales menos duraderos, lo que contribuye a reducir la huella ambiental cuando se fabrican de manera responsable.

SEGUNDA VIDA
Reparación, restauración y reutilización
El cuero envejece bien y puede limpiarse, repararse y restaurarse para prolongar su vida durante décadas. Al priorizar la reparación, la transformación y el upcycling (reutilización creativa), se maximiza el uso del material y se minimiza la necesidad de nueva producción, con el consiguiente ahorro de recursos.

CIERRE DEL CICLO
Reciclaje, compostaje y recuperación final
Al final de su vida útil, el cuero puede reincorporarse a la cadena de valor transformándose en fibras o paneles compuestos, entrar en procesos de compostaje cuando el tipo de curtido lo permite o someterse a una valorización energética controlada. Por ello es clave diseñar desde el inicio con criterios de reciclabilidad y compostabilidad.

ECONOMÍA CIRCULAR
Proyectos de circularidad
Tres proyectos colectivos que hacen realidad el objetivo de valorizar al máximo cada recurso del proceso de curtido.
ReGrasPro
Valoriza subproductos y residuos del sector —pieles sin valor comercial, recortes, raspaduras y lodos de depuración— para obtener colágeno, aminoácidos, grasas de alta calidad y biopolímeros, destinados a la cosmética, los biofertilizantes, el biodiésel o los biomateriales.
Saber másReEnergy
Produce biogás mediante gasificación, y no mediante incineración, para gestionar el residuo final no recuperable y valorizar sus sales metálicas y el biochar: la circularidad llevada hasta el último residuo.
Saber másReVida
Recircula el agua depurada hacia la industria y el proceso de curtido, recupera aguas subterráneas para usos sostenibles y prevé un centro de interpretación del agua, con el objetivo de alcanzar un consumo mínimo y la máxima autosuficiencia.
Saber másPreguntas frecuentes
Sostenibilidad y piel
Respuestas sobre el origen de la materia prima, el uso de agua y de productos químicos, la deforestación y la huella de carbono.
¿Es sostenible la piel?
Sí. La materia prima se renueva de forma natural, porque procede de un flujo que ya existe, y su aprovechamiento evita que miles de toneladas de residuos orgánicos acaben en el vertedero. Con los controles ambientales adecuados, el proceso de transformación tiene un impacto reducido, y la larga vida útil de los productos de piel reduce la necesidad de sustituirlos.
¿Se crían o se sacrifican animales para obtener su piel?
No. La piel es un subproducto de la industria alimentaria: procede de animales criados principalmente para la producción de carne y leche. Si no se curtiera y se transformara en cuero, acabaría como residuo orgánico. El curtido le da una segunda vida como material duradero.
¿La fabricación de la piel consume mucha agua?
El consumo de agua se ha reducido de forma muy significativa gracias a la modernización de los procesos, la recirculación y la depuración compartida. En el caso del clúster, la cooperación en torno a la depuradora de IDR ha permitido reducir a la mitad tanto el consumo de agua como el uso de productos químicos.
¿La fabricación de la piel utiliza productos químicos?
Sí, como la mayoría de los procesos industriales. El trabajo de la piel siempre ha empleado sustancias, desde los taninos naturales hasta los reactivos modernos. Hoy la industria aplica productos más seguros, sustituye los procesos obsoletos por alternativas menos contaminantes y trata adecuadamente los residuos sólidos, líquidos y atmosféricos de acuerdo con normativas exigentes como el reglamento europeo REACH.
¿La piel provoca deforestación?
No. La piel es un subproducto y no es el motivo por el que se crían los animales. La deforestación responde a menudo a intereses como la madera, la minería o los cultivos comerciales. La industria de la piel rechaza la deforestación y promueve la trazabilidad de la materia prima y una gestión responsable de los pastos.
¿Cuál es la huella de carbono de la piel?
Es un cálculo complejo. Dado que la piel es un subproducto, el impacto ambiental de la cría del animal se atribuye principalmente a la industria alimentaria. Además, la durabilidad del material reduce el impacto global en comparación con alternativas de origen fósil y de vida más corta.

